Fabricantes de desiertos y mentiras.
En la oscuridad del círculo ártico, mil kilómetros al norte de Montana viajando hacia el norte por la autopista 63 desde Edmonton, disfrutando de los fríos inviernos y los calurosos veranos canadienses están los impresionantes bosques de Alberta. Los árboles han crecido lentamente durante miles de años y han dado sombra, cobijo, aire y vida a todos los seres que han poblado esos ecosistemas durante generaciones y mucha gente ha venido a llamar con buen criterio a estos bosques los pulmones de la tierra.
Puede que en términos de riqueza natural, los bosques canadienses no sean tan conocidos como el Amazonas, pero algunos de los últimos árboles milenarios que existen en la tierra aún crecen allá. Son especies únicas, irremplazables, poderosos gigantes que han acompañado durante siglos a la tierra ofreciendo generosamente sus frutos, su sombra y esa conexión mágica que solo pueden apreciar los seres que tienen alma. Son nuestros venerables y ancianos amigos.
Pero están en peligro porque algo está sucediendo AHORA MISMO en Canadá.
En ese lugar remoto, una calva misteriosa está creciendo a gran velocidad ajeno a las miradas curiosas de los amantes de la naturaleza. El tamaño es ya es tan enorme que hasta se puede observar desde las fotos aéreas de google maps.
Lo que hay ahí es la mayor vergüenza de la humanidad.
Es una mina de arena y crudo creada supuestamente para extraer Petróleo para que los lobbies petroleros norteamericanos puedan competir con el supuesto monopolio de los países de Oriente medio, Venezuela, Irak e Irán, que teoricamente abusan de su abundancia en bolsas de crudo de la adicción al gasoil de los conductores de vehiculos de explosión norteamericanos, y se ha convertido en la causa de deforestación y la catástrofe medioambiental creciente y permanente mas grande del mundo conocido. Y no digo que no extraigan petóleo, pero el objetivo de esta atrocidad es otro.
National Geographic hizo un documental lleno de desinformación en el que nos contaban como este hito urbanístico y estructural es el mayor logro de la historia humana. Elogia a las empresas involucradas denominándolas maestros constructores, y quizás no sin razón, como luego veremos. Dicen que la única forma de extraer el 10% del crudo mezclado con el resto de la tierra es construir enormes fábricas de procesamiento químico y transportar la tierra hasta las fábricas.
Para construir este megaproyecto de destrucción natural que ha arrasado de momento 100.000 hectáreas de bosques milenarios, 12.000 trabajadores viven permanentemente en Fort McMurray, una ciudad al sur del complejo, construida únicamente para dar una vida confortable a los trabajadores de esta enorme explotación de recursos minerales, que no parecen cuestionarse en absoluto el daño que están haciendo a su entorno natural, la cantidad de animales muertos y especies extinguidas.
Un complejo de casas prefabricadas con todos los lujos que un norteamericano puede desear: antenas parabólicas, fibra óptica, sus equipos de football y baseball, gimnasios, centros comerciales, escuelas católicas e incluso una isla con un parque temático McDonalds. Una ciudad en pleno boom que requiere de mas y mas tierras para su expansión. Por este motivo, el gobierno de Canadá ha prometido convertir las tierras de la corona inglesa a zona urbanizable. El sueño americano en todo su esplendor.
Estos complejos han sufrido incendios, inundaciones de barro, contaminación por nubes tóxicas, explosiones químicas, sobrevaloración de la vivienda, pero los altos sueldos de los empleados de Exxon Mobil, Shell, Syncrude y Petrosul parecen acallar las bocas de los cómplices. Cuando acaben de destruir la zona, Fort McMurray se convertirá en una más de las ciudades fantasma que ya existen en Alberta y en otros lugares del mundo como en Chuquicamata, Chile. Todo por la pasta.
No por casualidad han elegido un lugar donde nadie puede escuchar los gritos agonizantes de los millones de animales asesinados, ecosistemas desintegrados, lagos contaminados y árboles destruidos. Pocos se enteran del drama ecológico, lo que es peor, a casi nadie parece importarle y aunque quisiéramos hacer algo, no podríamos, porque esas tierras son propiedad de la corona británica. Mientras tanto a la gente parece preocuparle más una supuesta pandemia, el volcan de la palma o la guerra contra Rusia.
No es un fake, se llama Bagger 288 de thyssenKrupp engineering.
Estos son unos pocos ejemplos del nivel de destrucción que se está acometiendo en Alberta, y lo peor de todo es que este es sólo uno de los lugares donde esto está ocurriendo actualmente en el mundo, y además ya ha ocurrido muchas veces en el pasado, sin que nadie se enterara de nada, mientras la gente se pelea por mundiales de fútbol, guerras religiosas, luchas feministas, ideologías de género o políticas.
Esas enormes máquinas son el mayor orgullo de la familia Thyssen-Krupp, un clan de aristócratas de alto linaje que se pasean tranquilamente por las calles de nuestras ciudades mientras los borreguitos enmascarados teleadictos los adoran y les lanzan flores como si fueran modernos reyes medievales, ignorantes de que a sus espaldas nos están saqueándolo todo. Porque pueden.
Si. La baronesa Carmen Thyssen, la del museo, esa que tanto admira Ana Rosa Quintana.
Carmen Thyssen. Un reptil completamente transformado
y ni se tapa la cara con un bozal, la muy zorra.
Si. La dinastía Krupp, un clan de miles de años de antigüedad, famoso principalmente por crear su riqueza apoderándose de las tierras que dejaron los muertos de la peste negra en la edad media y la amplió vendiendo armamento militar a los dos bandos en la segunda guerra mundial. Ahora son los dueños de absolutamente todas las empresas mineras. Admirado por el resto de familias reales y la mayoría de teleadictos con bozal en la cara.
¿Crees que los Thyssen-Krupp ven Netflix? Saben perfectamente que el cxvid19 no existe, porque no ven la tele, ellos CREAN el contenido.
Cada día miles de hectáreas de tierra son arrancadas por estos amantes del poder y enemigos de la naturaleza, del lugar donde han hecho su vida ecosistemas, valles, ríos y animales durante miles de años. No les importa en absoluto. No tienen alma y sus planes son otros, en los que no entramos ni nosotros ni la naturaleza ni la tierra.
¿Ves que ese camión amarillo? Es el 797F. Mide 30 metros de altura. Tiene 4000 caballos de potencia y puede transportar 400 toneladas de tierra por viaje. El número 119 que sale delante no es el modelo, Es el número de flota. Tienen cientos o quizás miles yendo y viniendo cada día, todo el rato, sin parar. Lo que dejan atrás esas hileras de camiones interminables que parecen hormigas es una pequeña parte del desastre provocado por la avaricia de unos pocos y la estupidez de muchos. No se puede investigar mucho más, porque las imágenes de google maps no se actualizan en esa zona y la información es sesgada por motivos obvios.
Por si no fuera suficiente el nivel de destrucción, los restos tóxicos son derramados a los lagos sin contemplaciones. En el documental de Yann Arthus-Bertrand HOME, explica que cada animal que se acerca a esa porquería negra muere instantáneamente. Como la NASA tiene el control de todos los vuelos del mundo, la única forma de filmar esto es desde un globo.
Pero lo peor no ha llegado aún. Porque si entráis en la web del regulador de comercio de Alberta (que vendría a ser la web del ministerio de exteriores y medio ambiente aquí en España) lo primero que te dicen es que te vxcunes y que seas responsable y te pongas tu mascarilla, por supuesto. Luego te ponen unas fotos de un bosquecito y un laguito para hacer el habitual green wash, y más abajo nos explican que el proyecto y las empresas contratadas están generando una cantidad de beneficios extraordinarios para Canadá.
Protegiendo lo importante.
Por si hay alguien tan profundamente imbécil que se cree algo de lo que dicen estos reptiles sub-humanos y sus marionetas políticas, os lo voy a traducir, porque he estado investigando.
No es Petróleo lo que están minando.
Lo que quieren es la tierra.
Nos cuentan el cuento de Perrault que lo que quieren es el petróleo, pero en realidad se llevan la tierra.
En el documental de National Geographic muchas veces la llaman: "Tierra inmunda, tierra sin valor, restos sobrantes", pero es lo que se llevan.
Empieza a hacerte estas preguntas:
¿Dónde está la tierra que se llevan de estos agujeros?
¿De verdad es necesario excavar así para extraer petróleo ahora que los coches van a ser electricos?
Podrían hacer el Himalaya con lo que se han llevado de aquí y era tierra fértil de primerísima calidad.
Lo mas valioso que hay en la tierra no es el oro ni la plata ni el platino ni el petróleo ni la tinta de impresora. Es precisamente eso: LA TIERRA: la arcilla, el limo, la turba, el micelio, el hummus y lo que dejan atrás son desiertos, igual que hicieron en el Sáhara o en Sudamérica o en Gobi. Pronto tendremos otro desierto en el norte de Canadá.
Y os preguntaréis ¿Cuánto tiempo llevan haciendo esto?
La respuesta también nos la dan los "satélites" de google.
Una materia sobrante de las reacciones químicas con la que limpian la tierra antes de robarla es el Sulfuro. No lo necesitan, así que eso si nos lo dejan detrás, y como recuerdo para futuras generaciones de humanos sin memoria nos vuelven a dejar un desierto y pirámides de materias sobrantes. Los "egipcios" nos dejaron enormes pirámides de piedra caliza y un gran desierto donde antes había bosques. Cal. Otro subproducto de la minería. Ahora nos dejan pirámides de Sulfuro.
¿Crees que soy un conspiranoico?
Despierta, humano:
Latitud: 57,0395769
Longitud: -111,6571894
Los maestos masones de la antiguedad dejan su legado a las generaciones futuras, justo antes del siguiente ciclo de borrado de memoria.
Es decir, se llevan la tierra fértil y nos dejan la mierda, luego nos borran la memoria con programas televisivos y "vxcunas", nos tapan la boca con un pañal y dentro de 100 años, cuando nadie se acuerde de nada, los científicos de la NASA harán hipótesis de como pudo suceder que en Canadá una vez hubo bosques y ahora hay solo arena. Se inventarán cualquier teoría ridícula y la gente se la creerá porque se creen hasta que vivimos en una pelota. Les importa todo una mierda, la gente estará mas preocupada por el partido de los Lakers, el programa de Ana Rosa Quintana o la declaración absurda sobre feminismo del político de turno.
Si queréis poner nombre y apellidos a los reptiles sub-humanos que están haciendo esto, podéis googlearles sin ningún problema. Tirad del hilo y agarraos que hay curvas, porque lo que vas a descubrir quizás prefiráis no saberlo. Es hora de tomar la pastilla roja y ver la Matrix.
Estos hijos de puta odian los árboles antiguos. Los odian. Los cortan en cuanto tienen mas de 100 años. Buscad árboles antiguos. No hay. No los dejan crecer. Cortan nuestra conexión con la naturaleza. Y para esto no hace falta irse a Canadá. Mirad en vuestro barrio, vuestros ayuntamientos, vuestras plazas. Los árboles que veis son bebés, y cuando crecen un poco, los cosechan.
Nos cuentan el cuento de que los árboles viven 100 años. es mentira. todos los árboles pueden vivir miles, quizás millones de años. En cuanto ven un árbol que sobresale, zas, lo talan.
Son pura maldad. Nos roban nuestra tierra. Contaminan los lagos. Talan nuestros árboles. Y a los pobres corderitos con pañal en la boca y pinchazo en el hombro, que admiran a Bill Gates, Elon Musk, Jeff Bezos y a los farsantes que dicen que el cambio climático ha destruido la tierra.
Los dirigentes de China, Rusia, EEUU, India, Israel, Japón que usan de carne de cañón a soldados descerebrados en guerras que solo existen en la imaginación de los pobres, resulta que en la sombra son amigos en la exploración espacial y el veto antártico. y mientras tanto tienen una agenda secreta mucho más importante que un ridículo viaje a Marte o los falsos viajes a la Luna.
Mas allá del hielo antártico existe un paraiso desconocido para los adictos a las pantallas de los teléfonos móviles donde llega la tierra robada. Nos pertence, pero no podemos acceder a un lugar que no sabemos ni que existe.



























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